Andan como perros y gatos

Jueves, 14 Agosto   

¿Los enfados se producen siempre por las mismas razones o cada vez surgen debido a una razón diferente? ¿Uno de ustedes suele adoptar el papel de verdugo y el otro de víctima? ¿Sus discusiones son dialogantes o acaloradas? ¿Llegan a agredirse por medio de gritos o con largos y tensos silencios?.

Sinceridad ante todo

Responder estos interrogantes clave con total sinceridad puede ser un saludable primer paso para comenzar a desandar el camino del enfrentamiento, y empezar a transitar el de la comunicación.

¡Y mucho mejor si las respuestas las escriben con papel y lápiz, primero uno y después el otro, para después contrastarlas y comentarlas juntos, como un interesante ejercicio práctico destinado a entrenarse en la resolución de conflictos.

También vale la pena analizar en qué medida es uno mismo el responsable de las discusiones violentas o tensas, y cuál es la cuota de responsabilidad del otro miembro de la pareja.

Para dilucidarlo conviene hacerse estas otras preguntas:.

* ¿Empiezas tú las discusiones o es el otro?.
* ¿Tu enfado crece y desvanece con rapidez o se mantiene enquistado dentro tuyo durante un tiempo?.
* ¿Quién suele dar el primer paso para reconciliarse después de las tormentas?.
* ¿Te gustan los conflictos y no sabes mantener una relación sin pelearte?.

Ten presente que en el caso de los conflictos, al igual que en muchas otras áreas de la vida, lo ideal es el término medio: no hay que huir de ellos, peor tampoco ponerlos sobre la mesa a cada instante, reviviéndolos y realimentándolos una y otra vez.